LAS PINTURAS Y ESCULTURAS.
Extracto del libro "feng shui para todos". Cap 2
LAS PINTURAS y LOS CUADROS.
Una obra de arte en forma de lienzo, cuadro o mural puede mejorar o empobrecer la belleza de un espacio en modo muy especial. Una buena pintura atrae luz hacia su casa, da profundidad, llena de optimismo y fuerza una habitación, atrae los mejores pensamientos e inspiración a su espacio. La cuestión está en reconocer directamente lo que constituye una buena obra y la que no. No piense que una obra de arte es buena para usted, por su fama internacional, por su precio, o por lo conocido que sea el artista que la creó. La obra puede ser técnicamente original o única en algún sentido, pero lo que ha de importarle es el motivo e inspiración que le transmite. Imagine que compra una obra imponente de un pintor celebre y el motivo es una guerra sangrienta, un personaje triste o sombrío, un lugar oscuro y sin vida, verá que inunda su espacio con ese sentimiento.
En la mayoría de estudios que se realizan las pinturas hablan de motivos psicológicos que las personas albergan y por afinidad eligen colores y representaciones de sus estados internos. El simbolismo puede encontrarse por zonas, un dormitorio de matrimonio con la mayoría de cuadros femeninos puede indicar que la mujer no se relaciona con su marido, se siente sola o alberga demasiado protagonismo, otros detalles confirmarán más exactamente esa realidad. Varios cuadros en que aparecen tres personas continuamente en un dormitorio de matrimonio pueden potenciar o indicar alguna infidelidad, si se repite además esta simbología en otros objetos debería observar bien la situación. La corrección en cuanto al Feng Shui es evidente, quitar los cuadros de ese tipo y poner una información con motivos en equilibrio.
Algo importante en cualquier pintura a parte del simbolismo es la calidad de los colores. No se recomienda abundancia de tonos oscuros como rojos espesos, verdes pesados, fucsia, grises, negros, y colores con poca luz ya que están asociados a energías bajas y pesadas, que solo producen sufrimiento y problemas. Trazos desordenados y caóticos, o pinturas abstractas que no tienen pies y cabeza producen estados mentales y emocionales confusos. Si tiene cuadros observe bien sus colores y lo que representan y si están mal véndelos o haga vacío. Busque siempre luz y belleza en las pinturas, valores de sentimientos nobles, cuadros que le inspiren alegría y vitalidad.
LAS ESCULTURAS
Mucho de lo que se ha dicho sobre las pinturas se traslada de forma natural a las esculturas. No sería un buen consejo siguiendo la escuela de la forma exponer figuras que evidencien una falta clara de armonía. Esculturas que representan un cuerpo mutilado, enfermo o como se dice vulgarmente sin pies ni cabeza crean desarmonía. Figuras amenazantes o violentas, pueden aumentar de una forma sutil los conflictos o discusiones en su familia. Bustos de personajes tétricos o problemáticos tampoco traen la mejor luz a su espacio, son muchos los detalles a descubrir con una observación minuciosa.
Sopese la decoración de algunas culturas que utilizan máscaras o figuras rituales, sea prudente en colocar objetos que hayan sido usados en ceremonias de las que desconozca su significado o que representen energías extrañas. Hay personas que viajan a países como África y traen máscaras de un aspecto aterrador y terminan poniéndolas a la entrada de su casa. Lo cierto es que no son el mejor recibimiento.
Un objeto benéfico en el que abunde "Sheng Chi" se evidencia siempre por una belleza intrínseca, por la limpieza interior del artista, por su aspecto simbólico, por la clara luz que trae a su espacio.
